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“REMORDIMIENTOS ANTES DE LA MUERTE”

Consejero Inmobiliario en Mexicali, experto en temas de bienes raices

“REMORDIMIENTOS ANTES DE LA MUERTE”

Recientemente tuve la oportunidad de leer un libro de la autora Broniee Ware, el cual lleva por nombre en español: “Los 5 principales remordimientos de los moribundos” (The top five regrets of the dying), Broniee Ware es nativa de Australia y publico este libro en el año del 2011.
La autora nos narra en su libro que en sus inicios se empleó en varias actividades laborales, hasta convertirse en asistente de personas desahuciadas.

Broniee Ware se ocupó por varios años en esta noble actividad, una labor muy loable de su parte, haciendo compañía y asistiendo a personas desahuciadas, cuidándolos en sus hogares hasta que llegaba el momento final de sus vidas.

Broniee Ware se percató en un inicio que este trabajo no era fácil, ya que debía cuidar a sus pacientes, hacerles compañía antes y en sus últimos momentos de vida, los acompañaba en todo momento y postrados en cama buscaba la manera de proporcionarles con su compañía y sus palabras el consuelo al dolor que mostraban y al sufrimiento emocional, así los ayudaba a que a que tuvieran un final digno y feliz, tratando de hacerles más ligeros y menos dolorosos esos momentos cruciales, ocasionados por sus enfermedades terribles.

Bronnie hablaba con sus pacientes de todos los temas que ellos abordaban, escuchándolos detenidamente y con absoluta tranquilidad, al paso del tiempo Bronnie empezó a percatarse que todos los pacientes de forma coincidente abordaban temas muy sensibles que les dolían profundamente y que se los expresaban para desahogarse, buscando una palabra de consuelo y de alivio de parte de Bronnie.

El lamento y dolor de sus pacientes era tan profundo que ella noto que sentían la necesitad del perdón por situaciones que en el pasado ellos comprendían que habían obrado mal, o que sus decisiones no habían sido las correctas, y que estas decisiones los habían llevado por caminos donde no fueron felices.

Fueron cinco los lamentos que eran coincidentes entre sus pacientes, y que están registrados en su cuyo nombre ya mencioné al inicio de este artículo.

LOS 5 LAMENTOS ANTES DE MORIR

PRIMER LAMENTO

“OJALÁ HUBIESE TENIDO EL VALOR DE VIVIR UNA VIDA MAS ACORDE CON MI FORMA DE SER, NO LA QUE OTROS ESPERABAN DE MI”

Todos los pacientes de Bronnie por lo general contaban con enfermedades terminales, lo cual anímicamente mantenía a las personas con una baja autoestima, al expresarle a Bronnie que cosas les gustaría cambiar si tuvieran la oportunidad de hacerlo sería: Vivir una vida tal como ellos la hubieran deseado, sin dejarse influenciar por las demás personas, ni complacer a los demás.

Cuantos de nosotros hacemos cosas por darle gusto a la familia, a los amigos, y que al final no nos satisfacen y nos dejan un vacío y muchas veces un dolor, y estas decisiones afectan nuestras vidas, incluso nuestro estilo de vida, situaciones que nos generan vergüenza, decepción y sufrimiento físico y emocional.

SEGUNDO LAMENTO

“OJALÁ NO HUBIESE TRABAJADO TANTO”

Este es un lamento general de casi todos los seres humanos, muchos de nosotros hemos trabajado desde niños sin parar, siempre buscando la recompensa económica para mejorar nuestras vidas, y familias, han existido personas que han trabajado todas sus vidas, son adictos o esclavos del trabajo, puntuales como un reloj, y se retiran o dejan de trabajar cuando son realmente unos ancianos, cuando ya entregaron sus vidas a una empresa, o a un proyecto donde dejaron las mejores horas de sus vidas.

Estas personas se olvidaron de sus padres, esposa, hijos y familiares, no estuvieron con ellos en los mejores momentos, Bronnie sentía compasión por sus pacientes al escucharlos, no se trata de mal interpretar que no se debe trabajar, sino hacer una separación del trabajo y la familia y tus seres queridos y darle a cada quien lo que corresponde, sin perderte en un mundo del que al final te arrepientas por haber dejado todo, y haber entregado todo, y encontrarte con una terrible soledad, alejado de lo más valioso: una familia, amigos, seres queridos, proyectos truncados, un viaje soñado y jamás realizado. Trabajar es maravilloso, sobre todo cuando disfrutas lo que haces, y cuando puedes combinarlo de forma armoniosa con tus proyectos de vida es fabuloso.

Trabajar tiene límites, si no existen tú debes marcarlos.

El tiempo es un elemento que no se recupera, al igual que la vida.

TERCER LAMENTO

“OJALÁ HUBIESE TENIDO EL VALOR DE EXPRESAR MIS SENTIMIENTOS”

De los pacientes que Bronnie atendió se encontraban personas ya de edad muy avanzada, tal fue el caso de Jozsef, un hombre ya mayor de noventa y cuatro años, quien debido a su enfermedad rápido se consumía en el dolor, al grado de que los medicamentos ya le ocasionaban efectos secundarios en su organismo, en medio de tanta angustia e impotencia Jozsef se llevaba muy bien con Bronnie, así fue como producto de la confianza que se dio por parte de su paciente, este le compartió sus sentimientos finales.

La idea de que te vas a morir hace llorar a cualquiera, incluso un hombre se quiebra ante el umbral de la muerte, los sentimientos de frustración son devastadores, la tristeza se vuelve tan desoladora.

Sabes que un día vas a morir, pero mientras eso ocurre, tú decides y puedes elegir como vivir tu vida hasta que llegue ese momento.

Cuando Jozsef murió, Bronnie sintió una paz porque sabía que su paciente dejaría de sufrir, pero al final ella entendía también que su paciente deseaba el final.

No obstante, parte de las cosas que Jozsef le compartió a Bronnie fue esa, expresar los sentimientos:

La mayor parte de los humanos somos dados a callar lo que sentimos, damos por un supuesto que los demás saben lo que nos ocurre, callamos, nos guardamos los problemas, los sufrimientos los ocultamos y estos nos hacen daño, un daño que nos causa trastornos irreversibles. Muchos de nosotros llevamos desde la infancia marcas emocionales que buscamos esconder, y que durante toda nuestra vida afloran señales como monstruos escondidos.

Ese es el tercer lamento de los moribundos, y de las experiencias que compartieron a Bronnie, se arrepentían de haber callado, y guardar silencio por años durante toda la vida, al punto de decir que, si tuvieran tiempo y vida, sería una de las cosas que quisieran haber cambiado.

CUARTO LAMENTO

“OJALÁ NO HUBIESE PERDIDO EL CONTACTO CON MIS AMIGOS”

Bronnie cuenta en su libro, que tenía clientes habituales y otros a los que solamente apoyaba de forma no habitual, Bronnie los ayudaba a vestirse, a comer, a bañarse, a todos los trataba por igual, platicaba con ellos y los tomaba del brazo, escuchando sus conversaciones, historias tan diversas, y siempre atendiéndolos con dulzura.

Pero no todo era tranquilidad con sus pacientes, algunos pacientes eran negativos y caprichosos, ella le llama la lucha de años de negatividad, situación que la desgastaba por más que intentaba superar aquellos momentos incomodos, especialmente los domingos por razones de visitas de los familiares.

Bronnie comprendió que la soledad era una agonía para sus pacientes, con ello surge el cuarto lamento de sus pacientes: No haber perdido el contacto con los amigos.

La soledad produce un dolor en el corazón, sin duda, las personas quieren vivir, pero cuando enfermas y te haces viejo, gradualmente vas aceptando lo que es irremediable.

Con el tiempo por diversas razones que nos agobian entre ellas, el trabajo, la escuela, y nuestras metas, nos vamos alejando y perdiendo el contacto con nuestros amigos, lo vemos en el caso de los alumnos de la secundaria, preparatoria e incluso universidad, nuestros compañeros y amigos se van quedando en el olvido, incluso amigos que se forjan en los centros de trabajo, asociaciones. Es triste cuando te alejas de ellos, y se van deteriorando las relaciones, por el simple hecho de enfriar la relación.

Aquellas personas que nos hacían reír, que nos escuchaban, que nos hacían compañía, de pronto están tan lejos, mejor dicho, nosotros estamos tan lejos de ellos, que al paso del tiempo nos parece ya incomodo regresar o volver a ellos.

¿Cuántos amigos tienes? ¿Cuántos amigos en este momento realmente tienes?

No hay nada más bello que contar con un verdadero amigo.

La biblia enseña que:

 “Un amigo es como la luz del alba, que va en aumento hasta que el día es perfecto”

Proverbios 4:18

QUINTO LAMENTO

“OJALÁ ME HUBIESE PERMITIDO SER FELIZ”

Conozco personas hombres y mujeres, que han endurecido su corazón de tal manera, que producto de los ataques constantes por las desafortunadas experiencias que han vivido, hasta el semblante y la voz les ha cambiado.

Se vuelven desconfiados, como dicen: “La burra no era arisca la hicieron”.

Viven un régimen militarizado dentro de una familia, dentro de sus trabajos, y consigo mismos.

Se vuelven tan duros que ellos mismos impiden ser felices, y hacer feliz a las demás personas que las rodean, ya sea familia, empleados, colegas y todo aquel que está cerca.

Esto significa que no es necesario esperar la muerte para lamentarnos y desear cambiar las cosas, es decir a cualquier edad, hombre o mujer, joven o adulto podemos entrar en razón y comprender que privarnos ser feliz nos produce un mal.

Ya que la felicidad no radica en el dinero ni en cosas materiales. Les contare lo que me paso a mi finales de septiembre de este 2020, caí enfermo por COVID-19 lamentablemente nos enfermamos de gravedad mi esposa y yo, a un paso del cementerio.

En mi dolor y mi aflicción, pude comprender postrado en mi cama, que lo más importante es la vida que Dios nos provee, la salud, la familia, y los verdaderos amigos.

Pude entender que la felicidad se elige, es una decisión personal, que se va forjando día a día.

Hoy en día escuchamos de manera tan natural de cientos y miles de muertos por la pandemia, y nos hemos hecho tan indiferentes, que al final nos convertimos en personas tan insensibles, personas que hemos perdido el sentido de la sorpresa, disminuyendo con ello la admiración por las cosas, y también dejando de creer en la magia que poseen las cosas naturales, como el atardecer, el canto de las aves, la mirada de un niño, nos hemos convertido en humanos cada vez más con un cuerpo de lata y con el corazón de cartón.

Después de 3 semanas y superar el COVID-19, en lo personal hice un recuento y se abrió un parte aguas en mi vida, el antes y después.

Estando mi esposa y yo en medio de la enfermedad, nuestras hijas la mayor de 23 y la menor de 19 nos tendieron la mano, velando por sus padres, alimentándonos, y suministrándonos los medicamentos, asistiendo a la enfermera en casa y exponiendo también su salud, después de vivir esa experiencia y valorar lo ocurrido, Te hago una pregunta:

¿Si te hubiera ocurrido a ti lo mismo que a mí, y pudieras vivir para contarlo te privarías de ser feliz?

¿Dios nos permite vivir muchas veces esta vida, cada amanecer es una oportunidad de vivir, de reír, de cantar, y de gozar con nuestras familias los dones que dios nos ha dado?

Porque esperar hasta llegar a viejo y arrepentirte de cosas que no hiciste correctamente en el pasado y ya no tener tiempo para cambiar las cosas.

Mi consejo es vive la vida………………………………..VIVELA

Nos vemos en mi próxima publicación.

Dios te bendiga, y disfruta estas fiestas decembrinas 2020, hay personas, miles por cierto, que este año ya no pudieron despedir el año.